Recordar, es volver a vivir.

Hoy me he preguntado, desde cuando el humano empezó a recordar, fue quizá después de haber sido expulsado del paraíso o tal vez siglos antes de ser un homo sapiens, en su lenta evolución.  En lo que respecta a mi, apenas si tengo vagos recuerdos de cuando contaba con tres años, lo que no puedo discernir es la cronología de ellos.  Añorar sucesos alegres o tristes, ¿es  volver a vivir?  ¿Porqué el viejo en sus últimos días de existencia se pasa tanto tiempo hablando o pensando sus recuerdos gratos y los no tanto?.

VIDA Y MUERTE

“¿Morir será volver allá, a la vida antes de la vida? ¿Será vivir esa vida prenatal en que reposo y movimiento, día y noche, tiempo y eternidad, dejan de oponerse? ¿Morir será dejar de ser y, definitivamente, estar? ¿Quizá la muerte sea la vida verdadera? ¿Quizá nacer sea morir y morir nacer? Nada sabemos.” Con este pensamiento Octavio Paz me hizo reflexionar sobre la vida y la muerte, al leer su obra El laberinto de la soledad. Con el tiempo, encontré a Rabindranath Tagore, hablar sobre el mismo tema en su libro Giitanjali, pero de una manera más madura, más espiritual, he aquí su pensamiento. “¡Muerte, último cumplimiento de la vida, Muerte mía, ven, y háblame bajo! Día tras día, he velado esperándote, y por ti he sufrido la alegría y el martirio de la vida.  Cuanto soy, tengo y espero, cuanto amo, ha corrido siempre hacia ti, en un profundo misterio.  Mírame una vez más, y mi vida será tuya para siempre.  Las flores están ya enlazadas, y lista la guirnalda para el esposo. Será la boda y dejará la novia su casa, y, sola en la noche solitaria, encontrará a su Señor.”   José Martí, expresa un  frase muy hermosa, cuando se encontraba enfermo, “la muerte para mi no es más que la cariñosa hermana de la vida.”  Con esto me parece que la vida y la muerte no son dos conceptos opuestos,sino uno solo.

La burocracia

Es sencillo saber cuándo un algoritmo es irremediablemente equívoco: cuando proclama ser la forma inequívoca de lograr algo. En particular, toda manera de sintetizar la vida humana en reglas a seguir es un acto cruel, falso y, por sobre todo, una bofetada a la libertad natural del hombre. Pues si bien puede parecer cierto que la ausencia de sentido crítico y dubitativo conduce a un estado falto de quejas y sufrimiento (en sí falto de cualquier apasionado sentimiento), también es el motivo de muchos de los sinsabores de la vida y, más aún, es el cántaro donde las tranquilas aguas de la ignorancia descansan placenteras. Sigue leyendo

Un libro es casi un objeto

Porque si es verdad que es algo voluminoso, que se puede tocar, abrir, cerrar, colocar en un estante, mirar e incluso oler. También es verdad que un libro es más que eso, porque lleva, nada más y nada menos, la persona que es el autor. De ahí que sea necesario tener mucho cuidado con los libros, enfrentarse a ellos dispuestos a dialogar, a entender y a tratar de contarles lo que nosotros mismos somos. Los buenos libros, que es de lo que aquí se trata, están hechos con la honestidad y el trabajo del autor; luego hay que tratarlos también con honestidad y sin regatear esfuerzo.  José Saramago.

El teatro espera

Leí por primera vez a Mario Mendoza después de la visita de Andrey, un estudiante colombiano de la Universidad del Quindío. La primera novela que leí de Mario Mendoza fue Satanás, una obra impresionante que narra, entre otras cosas, la mqasacre de Pozzeto. La historia de Campo Elías Delgado se desarrolla en Bogotá, pero podría ser la historia de buena parte de nuestra Latinoamérica. Los deseos de limpiar a la sociedad de lo que nos parece sucio, es una tentación presente desde la Conquista. Sin embargo, los métodos empleados por Campo Elías Delgado, se parecen más a los métodos de exterminio de los conquistadores que el método de la Razón. En esta obra de Mario Mendoza hay una excelente descripción de Bogotá y sus calles. Si bien el restaurante Pozzeto ya no es lo que era en 1986, uno puede recorrer las Carreras del centro de Bogotá a través de las páginas de Satanás.

Después tuve la oportunidad de leer Buda Blues, una novela que describe el tránsito hacia la anarquía de un país que estuvo hundido en la violencia causa y la violencia efecto. Es una obra en donde puedes encontrar en la Razón, la luz que señala el camino de la reconstrucción de una sociedad, del resurgimiento de una humanidad. En esta novela, Mario Mendoza describe las sórdidas calles del centro de Bogotá. Me hizo recordar la recomendación de un colega de la Universidad Nacional de Colombia, quien me dijo que evitar ir más allá de la Calle 10. Al leer Buda Blues recordé mis inicios como profesor universitario y mi convicción de que La Universidad es el espacio tranformador que la sociedad necesita.

Hoy me encontré en la librería Carácter, algunos ejemplares de Buda Blues, novela del escritor colombiano Mario Mendoza.